Buscar
  • Comunicaciones

Agrotóxicos un daño fatal para la salud y el medio ambiente

La utilización de agroquímicos y su almacenamiento sin el debido control provoca severos trastornos en la salud de los productores, incluyendo problemas reproductivos. El aumento de los riesgos durante la aplicación de plaguicidas a menudo resulta de falta de información, conocimiento, conciencia, y la pobre supervisión durante su aplicación y venta de productos altamente tóxicos en el mercado. De acuerdo a lo descrito por la Organización Mundial de la Salud, “Los plaguicidas altamente peligrosos pueden causar efectos tóxicos agudos o crónicos, y plantean riesgos específicos para los niños”[1]


En Colombia es común la exposición residencial y ocupacional a pesticidas agrícolas, incluso en mujeres en edad fértil, sin que se conozca a la fecha su real efecto o seguridad en el desarrollo de enfermedades o riesgos reproductivos (abortos, infertilidad o desarrollo de anomalías congénitas), que pueden conllevar a incremento de morbilidad y mortalidad en diferentes etapas de la vida.

En los últimos años se ha incrementado el cuerpo de evidencia sobre el papel del riesgo exposicional (laboral o residencial) de los agroquímicos en el posible desarrollo de anomalías congénitas como cardiopatías, alteraciones genito urinarias, musculoesqueléticas o del neurodesarrollo; estudios como el del Programa de Monitoreo de Defectos de Nacimiento de Carolina del Norte, apuntan hacia esta dirección.

Según cálculos de la FAO, más de 500 mil toneladas de plaguicidas obsoletos, prohibidos o caducados circulan en casi todos los países del sur de América, suponiendo una grave amenaza para la salud de millones de personas y para el medio ambiente.


Acciones contundentes

El Convenio de Basilea, una de las primeras convenciones internacionales, busca reducir al mínimo los movimientos transfronterizos de las sustancias tóxicas.

El Protocolo de Montreal ha establecido calendarios para eliminar las sustancias químicas que des­truyen la capa de ozono, como los clorofluoro­carbonos (CFC) y el bromuro de metilo.


En Colombia y a través del proyecto, Epigenética y Neurodesarrollo para Boyacá, la Doctora Alba Nidia Triana, ha venido desarrollando un trabajo juicioso con las comunidades para advertir los daños de todos los agrotóxicos que se emplean en los cultivos, aun cuando en el resto del mundo algunos ya son prohibidos.

En Boyacá, asegura la Trabajadora Social, el uso masivo de estas sustancias desenlaza una serie de problemas medioambientales y alteraciones en la salud, pues es común ver que familias enteras, incluyendo niños y madres embarazadas, fumigando a cielo abierto.

[1] OMS https://www.who.int/ipcs/assessment/public_health/pesticides/es/

https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/44271/9789241547963_eng.pdf?sequence=1&isAllowed=y


31 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo